




Hay un guardián que pocos han visto, pero muchos han sentido. Che Uinic habita la selva maya y camina con los pies al revés, siguiendo las huellas del balance perdido. Su presencia es sutil, pero firme. No le gusta mostrarse, a menos que el bosque esté en peligro.
En Bacalar, donde el agua se tiñe de azul profundo y el canto de las aves aún conversa con los árboles, su presencia es más frecuente. Es un lugar que ama, donde cuida en silencio, caminando entre raíces y piedras como si fueran viejos amigos.
Cuando alguien rompe la armonía - cuando caza por juego o tala sin alma -, él aparece. No como monstruo, sino como fuerza que endereza lo torcido. Su justicia no viene de la ira, sino de un amor profundo por lo vivo. Y cuando todo vuelve a calmarse, él se va… dejan
Ricardo Méndez: el chef que está transformando Bacalar con una visión de cocina auténtica y sostenible. Con más de una década de experiencia y una sólida formación en algunas de las cocinas más influyentes de México, el chef Ricardo Méndez se ha posicionado como una figura clave en la evolución gastronómica del sureste mexicano.
Hoy, da un paso más con Che Uinic, su más reciente proyecto en Bacalar, Quintana Roo, donde la gastronomía, la sostenibilidad y la comunidad convergen en una propuesta única. Ricardo inició su carrera en 2012 al fundar la pizzería Casa Jaguar en Cancún. Su inquietud creativa y compromiso con la excelencia lo llevaron a trabajar en reconocidos restaurantes del país como Pujol, Quintonil, Máximo Bistrot y Ofelia Bistro en Guadalajara, cocinas que definieron su identidad culinaria y fortalecieron su dominio técnico.
En 2019 fundó Macario, un restaurante que rápidamente se convirtió en referencia dentro de la incipiente escena gastronómica de Bacalar. Su liderazgo también fue clave en la apertura de Bacalari en 2022, consolidándolo como una voz influyente en la región.


Hoy, Ricardo emprende una nueva etapa como socio y chef ejecutivo de Che Uinic, un restaurante que va más allá del fine dining para convertirse en un vehículo de cambio. La propuesta apuesta por ingredientes locales y de temporada, promueve una economía circular y se alinea con los principios de sostenibilidad y autenticidad, ofreciendo una experiencia accesible no solo para turistas, sino también para la comunidad de Bacalar.
“Queremos que Che Uinic sea un lugar donde se celebre la cocina mexicana con respeto al entorno y a las personas que lo habitan”